16 junio 2008

RESPIRANDO EL HOY

Día tras día e incasablemente desgarraba su alma de caricias con escarchas.
Abrigaba con gran sutileza la tristeza sin querer ver más allá
Y no basto con ello ni amoldaba sus sueños ni mucho menos revestía sus realidades
Era un coleccionista en arrinconar consejos y exacerbar recitales de cariño.
El circo era su vida
y no quería aplausos ajenos
Pero un día despertó con afán de trapecista y en el salto olvidó el trapecio...
Temió lo peor en el trayecto de lo que duró su "caída",hasta que abrió por fin los ojos
y aprendió que tras las carpas del espectáculo individual
también existe multitud de espectáculos dignos de admiración.
Y entonces, su caída fue acariciada por la suavidad de una colchoneta.
Gabriel tumbado boca arriba y controlando ya la respiración
decidió por fin deshacerse de los disfraces grises.
-Sí, casi todos los finales dependen de nosotr@s mism@s
Se levantó, inspiro llenando sus pulmones de aire renovado
como si de la primera vez se tratará...
Y salió a coleccionar abrazos




9 comentarios:

BEA dijo...

Así se podría considerar la vida de todos. Un circo; que luchas por hacer reir a la gente para hacerla feliz.

Un besazo enorme mi niña!!!

Esther dijo...

Sí, más vale que nos deshagamos de ese traje gris.

Y sí, casi todos los finales, dependen de nosotros: nuestra vida está en nuestras manos.

A veces, tb hay que aprender a dejarse querer tb.

Un saludito.

Sol dijo...

La vida siempre es un salto al vacio ,es no saber lo que vas a encontrarte pero lo mas importante es quitarse ese traje gris y envolverse de los colores que la vida nos da y abrir los brazos a ella para que esta nos abrace ,nos dejemos y busquemos abrazos ,nosotros somos los dueños de nosotros mismos.

Un beso y un abrazo amiga.

Ana R dijo...

Es preciso caer, a veces, para levantarse con otra filosofía de vida...

Un beso

NoQuieroSer.A.S.I. dijo...

Me encuentro en más alto del trapecio, el viento zarandeándome sin tregua, a punto de dejarme llevar por el vacío, que dices no ser tal. Yo no lo quiero creer, porque llevo una venda. Siento el dolor mientras la retiran y la desconfianza que me acompaña bloquea mis decisiones.

Al menos ahora intuyo que este es el camino, que en la caída dejaré atrás las bestias que me hicieron daño.

Gracias por la fuerza de ánimo,
por retirar otro grano de arena,
del espeso dique que me retiene.
Gracias.

la hechicera de la luna dijo...

Es necesario quitarse las caretas para poder recorrer la vida como un ser auténtico. Precioso poema.
Sonrisa...

Trini dijo...

Sin duda, la mejor de las colecciones...

Besos y abrazos

Caro Galu dijo...

Buenas palabras... y bella imagen.. dodne fue tomada?
beososos

Ire and Silence dijo...

Coleccionaremos también abrazos, sonrisa, ilusión y énfasis de amistad -juntas- si lo deseas.

Ciao.